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Jul 11
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La gente suele pensar que Las colinas de la isla Bohol, en Filipinas, son una construcción monumental hecha por el hombre. Sin embargo, son completamente naturales. Las colinas parecen bombones en forma de conos de chocolate, sobre todo en invierno, cuando los pastizales que las cubren quedan completamente secos, dándole su tono marrón.

En cuanto al origen de los conos de Filipinas, no existe una teoría consolidada, aunque entre las más aceptadas, se considera probable que alguna vez fueran depósitos de piedra caliza bajo el mar, levantado por el movimiento de las placas y, a continuación, suavizado por el viento y la erosión del agua de lluvia.





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